En ocasiones platico contigo en mi cabeza. Te conozco tanto que sé exactamente tus 3 posibles variables de respuesta. Sé que, a cualquier cosa que yo te dijera, no expresarías palabra alguna, tan sólo, brillarían tus ojitos mirándome con un 'sí' inequívoco, me besarías confirmando tu deseo, o tan sólo dirías 'como tú decidas, beibi', con una sonrisa enorme inclinando tu cabecita ligeramente, sin dejar de tocarme. Te conozco tanto que incluso he llegado a escuchar tu voz al lado mío, y te veo recurrentemente bailando, simpática, con tu head-bangeo peculiar y tu cabello largo moviéndose arrítmicamente con tu cuerpo. Te conozco tanto que sé que te vendría bien, al igual que a mi, que te escuche y acariciarme. Sé que despiertas cada mañana con mi mismo deseo. Y te miro en el espejo, hermosa, abrazándome por detrás recargando tu mentón en mi hombro derecho con tu mirada clavada en mi ceño y casi siento que te escucho inpreocupable, respirando sin miedos..
Sé que has tenido noches de odio y demasiados días tristes. Sé de tu insomnio. Sé tus soliloquios. Sé que platicas mucho que no cuentas a nadie. Te conozco tanto, "beibi", que tengo miedo de saber que, hoy, ya no te conozco.
1 comentario:
La parte más difícil entre un mundo compartido y la realidad sin ese ser.
P.S. Dejé una referencia que quizá te agrade ;)
Publicar un comentario