Sí. Miro tus fotografías cada vez que puedo. El sobre, donde llegaron una vez que las revelé, no se ha movido del ala izquierda de mi escritorio y cada vez que volteo hacia este lado, las ganas de abrirlo, por muy ocupado que esté, me vencen. Como me vencías cada vez que pedías nos viésemos. Lo recuerdas, verdad? Siempre tuve tiempo para ti, creo. Siempre lo intente al menos. Y ahora, al saber que aún existo y que dices también extrañarme –no sabes cuántas emociones provocaste en mí al momento de leer tus palabras- respiro, preocupado, y alegre de nuevo. Porqué preocupado? Por el miedo… No te quisiera perder esta vez. Imaginé llegar a tenerte por mucho, mucho tiempo. Por una eternidad o dos si es posible eso. Sin soltarnos las manos, como cuando me apretabas la muñeca para no caer en la pista de hielo, y entrelazabas tu suspiro con el mío en cada beso que nos dimos. Y tu figura en la arena. De mis recuerdos.
De mis recuerdos.
De…
La escena es como sigue.
Vengo de camino a casa, en el coche. Nada en la radio… Mas bien nada que me interese. En mi mente solo existe una cosa. Aún no lo hago conciente pero sonrío. Llego a casa y al abrir la puerta, me doy cuenta de que estas allí, parada cerca del comedor bajo un vestido ligero, llegando también tú de trabajar. Entro sonriendo, girando, loco y cantando, a lo que preguntas porqué de mi animo..?! "Nada", contesto. "Es solo.. ¿qué siempre debe haber un motivo para estar feliz?!!!" Sonríes. Cabe en mi cabeza ahora que mejor te doy una respuesta, no vayas a pensar que no quiero contarte lo que paso en el trabajo –que en realidad nada sucedió- o que iré a ver por la tarde a otra mujer por eso estoy tan vital (sí, claro.. Sabes que a ti nunca te podría engañar), por ello, volteo, te miro, contenta estas aunque aún con la interrogante en tu rostro y para no dar lugar a mal interpretaciones, respondo: "Sabes?! Más bien, sí, sí tengo una razón. Te digo?" –"Claro, dime!" –"Vengo tan feliz, porque de camino a casa' –entra el relato del estéreo y el resto del mundo invisible e inaudible- 'tenía en mente solo una cosa, solo un motivo, solo una persona… La imagen de LeM llegando a casa, mirándola cerca del comedor con una sonrisa, y sabiéndola, enteramente, viva, y junto a mi. Por ti mi amor. Esa es la razón de mi felicidad y de entrar bailando por esta puerta… Porque Tú bebé, estás. Aquí".
Aqkí bebé.
A k í . . .
Por Favor, Lem... Responde esta vez.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario